
Marga salió con su novio de aquel bar, le había regalado un streptease por su cumpleaños. Y caminando le preguntó, ¿Juan, de verdad me quieres?. La contestó que no, que no la quería, que la adoraba.
Y en un beso escondido desaparecieron por las calles de la Alameda...
Que fuerte eres para lo insignificante y que débil para lo importante ...

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