
Perfumado del alquitrán de tus labios
adolescente incandescente
perseguiste mis noches sin nombre
ausentes de dragones guardianes de mi alma
y llegaste a hacerme adicto de tu piel
con olor a amapolas
aliviado quedo después de enamorarme
de la tranquilidad de tus piernas
digiriendo tu cuerpo entero
no te quedes en los huesos
ni prescindas del verbo echarme de menos
me sobra tiempo me faltan tus recovecos
¿porque no sobreviven mis manos sin tu pelo?
Y eres mi tequila de sobremesa...

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